SEDENE impulsa la Enfermería Digital en el Congreso Nacional de Informática de la Salud

La Sociedad Española de Enfermería Neurológica (SEDENE) ha reforzado su posicionamiento estratégico en el ámbito de la salud digital con su participación en el XXIX Congreso Nacional de Informática de la Salud, organizado por la Sociedad Española de Informática de la Salud. La intervención tuvo lugar en la sesión “Enfermería Conectada: Asociaciones Profesionales ante la estrategia de Salud Digital del SNS”, un espacio de alto valor para alinear visión, discurso y hoja de ruta del colectivo enfermero.

Durante su participación, Alejandro Lendínez Mesa puso sobre la mesa un mensaje claro: la estrategia de salud digital no es un futurible, sino un habilitador real de transformación del modelo asistencial en enfermería neurológica. En términos de gestión, estamos ante un cambio de paradigma que permite evolucionar hacia un modelo más predictivo, apoyado en el uso inteligente de datos, algoritmos y herramientas digitales que optimizan la toma de decisiones clínicas, anticipan complicaciones y elevan los estándares de seguridad y personalización del cuidado.

En palabras del propio presidente: “La estrategia de salud digital supone una hoja de ruta que refuerza y transforma los cuidados, permitiendo avanzar hacia un modelo predictivo y más personalizado, sin perder la esencia del cuidado enfermero.”

En este contexto, se destacó también el impacto tangible de la digitalización en la continuidad asistencial y en la coordinación entre niveles, especialmente crítica en pacientes neurológicos crónicos y de alta complejidad. La integración de soluciones como la telemonitorización o las plataformas de educación sanitaria no solo mejora los resultados en salud, sino que posiciona al paciente en el centro del sistema, fomentando su autonomía y corresponsabilidad. Dicho de forma clara: más datos, pero también más criterio clínico.

SEDENE subraya la necesidad de seguir avanzando en tres palancas clave: el trabajo multidisciplinar, la interoperabilidad de los sistemas y el desarrollo de competencias digitales en los profesionales. Todo ello bajo una premisa que forma parte del ADN enfermero: la tecnología suma, optimiza y escala, pero el valor diferencial sigue estando en la mirada clínica y humana de la enfermería. Porque, en este proceso de transformación, la innovación no consiste en sustituir, sino en evolucionar con sentido.